Algoritmia
Leí un post que creo que ya había leído antes, porque tiene más de un año de antigüedad. Dice que escribir en Substack no es lo que parece, que existe una tensión entre lo que necesitas decir y quién necesita visibilidad para decirlo desde un lugar que sentencia su no presencia. Podríamos partir el contenido en dos: por un lado estarían los que dicen que quieren profundidad, y por el otro los que necesitan visibilidad. Si lo único que te importa es la visibilidad, puede que no te asalten las dudas sobre el criterio que se usa para validar una lectura. ¿Puede contar como lectura de tres páginas que un solo píxel roce tu pantalla? Cuando lees tú, no; pero externamente siempre sospechas que, por mucho que tú vayas leyendo o comentando, a tu contenido solo entran bots.
El relato de comunidad se cae por sí solo: eliges entre publicar porquería, contenido repetido, autobombo, en un acto desesperado para inclinar aunque sea un poco la balanza de tu visibilidad, afectando a todo el ecosistema. Te vas adentrando en una jungla húmeda y asfixiante del sálvese quien pueda, que ya huele a cable quemado de tanto interaccionar por interaccionar, buscando retorno. Pero ¿acaso tendría sentido usar el pensamiento crítico en un lugar en el que el personaje y la identidad están fusionados? Es decir, nadie va a cambiar de parecer metafísicamente, y solo el algoritmo tiene derecho a decretar que ahora eres caos disforme para entrar en la realidad. Penden de un hilo entre la vida y la tumba algorítmica. Caen en notas tan cortas que nadie diría que quedaron amedrentadas.
¿Tiene sentido escribir preguntas de este tipo bajo la sospecha de ser tomada por IA simulando conciencia? Yo también quise en su día sentir pasión por la lectura y me di cuenta de que eso no existía fuera de Kindle, sin hogares para simios en horizontal.
